“Que el cuerpo me deje ser ciclista”

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Beñat Intxausti (1986, Team Sky) ve la luz al final del túnel pero no termina de salir después de casi 22 meses de calvario. El escalador vasco continúa su lucha contra un virus que le ha mantenido prácticamente sin competir los dos últimos años, 15 días en 2016 y únicamente tres este 2017.

Ahora da descanso a su cuerpo para tratar de volver en plenitud la próxima temporada y honrar la confianza de su equipo. Desde su podio en la Volta a la Comunitat Valenciana en 2016, no ha levantado cabeza y se siente en deuda.

Intxausti terminó la temporada con un dorsal en el Tour de Guangxi, aunque abandonó en la tercera jornada y ahora solo piensa en darle margen para recuperarse y volver a sentirse ciclista en 2018. “Estoy descansando en casa desde que estuve en China y me encuentro bien. Ahora voy a hacer un parón bastante importante de un mes y medio que creo que me va a venir muy bien, para ver si en diciembre puedo empezar en condiciones. Espero que cuando empiece a entrenar el cuerpo por lo menos me deja por fin estar bien, al cien por cien. La verdad es que tengo ganas de empezar con salud y que todo vaya bien de aquí en adelante”, asegura.

Hasta ahora, el virus le ha tumbado cuantas veces ha tratado de levantarse. Esta vez, espera que sea la definitiva. “Analíticamente, el virus ya ha pasado y está todo correcto. Ahora bien, a veces, analíticamente hay cosas que no se pueden ver y el cuerpo está mal y no responde en la carretera. El año pasado, parecía que iba todo bien, incluso en los entrenamientos me sentía bien, pero me dio otro bajón y volví a recaer, me salió otra vez el virus. Fue un bache importante. Por eso hay que ir con paciencia y con cautela, porque al final hay que escuchar al cuerpo. No es fácil la recuperación”, afirma.

El descanso es el tan esperado remedio a casi dos años para olvidar en lo deportivo. “Al final, aunque no haya estado compitiendo, he estado entrenando, con una fatiga mental importante, un poco de estrés también… Tampoco he dejado el cuerpo descansar al cien por cien. A ver si esta vez, desconectando completamente fuera de temporada, por fin el cuerpo me deja ser ciclista”, explica.

Pese a competir solo 18 días en sus dos temporadas en el Team Sky, la formación británica ha renovado el contrato del vizcaíno. “Para mí, ha sido el pilar fundamental para estar tranquilo; tener la confianza de todo el equipo, empezando por Dave (Brailsford), el mismo jefe, que me sigue apoyando en todo. Para mí, es la mejor medicina que he tenido. Todos, médicos, staff, directores, corredores… saben de mi situación, me han estado apoyando y animándome que al final es importante”, recuerda.

No puede por tanto estar más agradecido. “Ellos me han dado la oportunidad de seguir un año más, y se lo agradezco enormemente. No tengo palabras. Voy a darlo todo en la carretera en cuanto pueda. Sobre todo, quiero devolver la confianza que me han dado no solamente estos dos años, sino cuando me ficharon, con resultados, que es para lo que se me fichó”, concluye. Y demostrar así su nivel, ganador de dos etapas del Giro de Italia, segundo en la Vuelta al País Vasco 2013, cuarto en el Dauphiné 2015 o top ten en el Giro (8º en la general en 2013) o la Vuelta a España (10º en 2012).

Fuente: www.zikloland.com