“Me comeré las uñas viendo la Itzulia desde el sofá”

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Del negro del maillot del Sky está siendo el tono de la suerte que azota a Beñat Intxausti -acaba de cumplir 31 años- desde que fichara por la escuadra británica. Lo que a todas luces se vislumbraba como un salto adelante en su carrera se ha convertido en una caída en un profundo bache por mor de una recurrente mononucleosis que la ha tomado con el corredor vizcaíno. En 2016 solo registró 15 días de competición y aún no se ha estrenado en este 2017. Se va a perder por segundo año consecutivo la Vuelta al País Vasco, “una de las carreras preferidas”, como reconoce a MD el muxikarra, casi un fijo en esta ronda antes de que la ‘enfermedad del beso’ se cruzara en su camino. “Me comeré las uñas en el sofá viendo la carrera por la tele, pero ya volveremos el año que viene si toda va bien y disfrutaremos el doble”, apunta.

Han pasado ya dos meses desde el inicio de la temporada, pero Intxausti no atisba aún el momento de ponerse un dorsal en la espalda: “No sé si en mayo o en junio, si todo va bien. Por ahora, no hay ni fecha ni objetivos”. Se lo toma con la máxima cautela “para no volver a tropezar otra vez”, visto lo ocurrido.Todo empezó en febrero del año pasado. La cosa pintaba bien tras hacer podio en la general final de la Volta a la Comunitat Valenciana, pero la mononucleosis atacó con virulencia. Tras cuatro meses KO, volvió en junio a la carretera, pero fue un regreso en falso. A mediados de julio, abandonó en el Tour de Polonia. El virus había vuelto y no desapareció de su organismo hasta septiembre. En diciembre, todo parecía ir bien de cara a la campaña de 2017 cuando, una vez más, reapareció el enemigo y truncó sus esperanzas. “Después de varias recaídas, la cabeza a veces te dice basta, pero hay que seguir. Nos lo vamos a tomar con tranquilidad”, señala el vizcaíno. “Llevo desde mediados de enero saliendo en bici, pero sin forzar. El cuerpo lo tengo muy vacío y débil, la mejora está siendo bastante lenta”, agrega.

Pese a la envidia que pasa viendo las carreras desde la barrera, Intxausti tiene ganas de que arranque ya el lunes la Vuelta al País Vasco, “sobre todo para visitar al equipo y estar un poco con mis compañeros. Llevo mucho tiempo sin verles y me hace ilusión pasar un rato con ellos y estar en el ambientillo”.

Entre ellos estará uno de los más firmes candidatos a ganar la Itzulia: Sergio Henao. El colombiano, después de perder en las dos últimas ediciones el maillot amarillo en la crono final y acabar en segunda posición, viene dispuesto a que a la tercera sea la vencida. “Lleva un par de años dando al poste y esta vez viene con un punto más de confianza tras la victoria en la París-Niza. El recorrido le viene muy bien, en contrarreloj ha trabajado mucho y la crono de este año le puede venir bien. Él está encantado de correr aquí, tiene su segunda casa en Pamplona y entrena mucho por estas carreteras. Ojalá gane, para mí sería una satisfacción”, manifiesta Beñat.

El de Muxika, pese a todo, destaca la dura competencia que tendrá Henao. Especialmente la de un Alejandro Valverde “imbatible” al que ve como “favorito número uno”, y del que recuerda: “Sabe lo que es ganar etapas e ir de líder, salir en la crono de amarillo y perderlo, como Henao. Pero nunca ha ganado la general y vendrá con la idea de redondear la semana ganando la txapela”. Tampoco se olvida de Contador, al que “este recorrido le viene fenomenal”.

Y precisamente en cuanto al trazado, y en la línea de lo comentado ayer por Omar Fraile en las páginas de MD, Intxausti ve “acertado” el cambio respecto a la tendencia de los últimos años, al diseñar finales de etapa menos explosivos: “Tampoco es bueno hacer una carrera demasiado dura, crea fatiga en los corredores. Va a haber días bonitos”.

Fuente: www.mundodeportivo.com